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La
emblemática capital abulense puede ser un buen
punto de partida para adentrarse en una provincia donde
arte y naturaleza sorprenden a partes iguales: desde los
señeros ejemplos de mudéjar hasta las altas
cumbres de Gredos, de los amenos valles a recónditos
pueblos serranos. Y, para reponer fuerzas, nada mejor
que su gastronomía, con el cochinillo de Árevalo
como bandera.
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Las
murallas son el elemento más caractrístico
de esta sobria y rigurosa ciudad declarada por la
UNESCO Patrimonio de la Humanidad y una suerte de
libro en piedra que refleja su historia. De entre
sus nueve puertas, detacan las del Mariscal, la
del Carmen o la del Puente. La ciudad de Ávila
nuestra bellos ejemplos de arquitectura religiosa.
El mas destacado es su Catedral de San Salvador.
Religión y cultura se mezclan por las calles
de la ciudad, donde a cada paso asaltan conventos
como el de Santo Tomáscon su patio de los
Reyeso el de San Antonio además de numerosas
iglesias como las de San Pedro y San Esteban y ermitas.
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La ciudad de Ávila nuestra bellos ejemplos
de arquitectura religiosa. El mas destacado
es su Catedral de San Salvador. Religión
y cultura se mezclan por las calles de la
ciudad, donde a cada paso asaltan conventos
como el de Santo Tomáscon su patio
de los Reyeso el de San Antonio además
de numerosas iglesias como las de San Pedro
y San Esteban y ermitas. |
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En
las tierras situadas al norte de la provincia de
Ávila se extiende un paisaje llano con campos
de cereal y algún pinar que alberga uno de
los conjuntos más impotantes del llamado
arte mudéjar. Como pueblos donde podemos
admirar monumentos de este arte destacaremos Narros
del Castillo (Iglesia de Santa María) y Fontiveros
(pueblo natal de San Juan de la Cruz). Casi en el
límite de la provincia se encuentran dos
de sus más interesantes localidades: Madrigal
de las Altas Torres (donde podemos admirar sus
murallas, Santa María del Castillo o la iglesia
de San Nicolás) y Arévalo,
capital de la comarca, donde merecen ser citadas
la iglesia de Santa María, la de San Miguel
o la de San Martín. |
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Al
este de la provincia, en la linde con Madrid, se
encuentra una zona de especial atractivo regada
por el río
Alberche que forma un valle hondo y estrecho
y una comarca denominada de Pinares. Pueblos a destacar
son Las Navas del Marqués, El Tiemblo y Cebreros.
Cabe visitar El Barraco y, por el
camino,
aprovechar el pantano de El Burguillo para el descanso
y deportes naúticos. |
Más
al sur se encuentra otro lugar recomendable:
el Valle
de Iruelas. Al paso del Alberche por Navaluenga
y Burgohondo podemos admirar sus gargantas
y bellos paisajes, hasta llegar a Hoyocasero,
a las faldas de Gredos. |
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Otro valle
es del Tiétar, en
el sur de la provincia, donde podemos encontrar
bellos núcleos de arquitectura
rural
insertos en un paraje de bosques. Destacaremos las
localidades de La Adrada, Piedralves para terminar
en el puerto del Pico y cerca de allí Mombeltrán.
Continuando nuestro camino seguiremos hasta Arenas
de San Pedro, Guisando, El Arenal y terminamos en
Candeleda, a los pies de Gredos.
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| La
sierra de Gredos es uno de los mayores atractivos
naturales de la provincia. Entre los enclaves más
destacados se encuentran La Cima de La Mira y Los
Campanarios. Pero el lugar más impresionante
de Gredoses el conjunto que rodea al mítico
Pico del Moro Almanzor con valles de enorme belleza,
así como La Laguna Grande y el Conjunto de
las Cinco Lagunas. Siguiendo el curso del Tormes
nos encontramos con pueblos como Navarredonda de
Gredos, Hoyos de Espino, Navacepeda de Tormes o
Navalguijo, antes de llegar a Arenas de San Pedro,
donde podemos admirar una interesante arquitectura
popular. |
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Las
tierras abulenses son un lugar estupendo para disfrutar
de la buena mesa. Ahí están sus deliciosas
carnes, como la ternera de Ávila, su afamado chuletón
o el no menos celebrado cochinillo. Pero tampoco desmerecen
las judías de El Barco, las truchas del Tormes,
el cocido de La Moraña o los quesos del Tiétar.
Se pueden citar entre los dulces: yemas de Santa Teresa,
huesillos fritos y las glorias de Avila. Y en los tocante
a los vinos, los caldos de la zona de Cebreros son apreciados
por su grato sabor y fuerte graduación.

Mapa de la provincia
de Ávila
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